Especies de espacios (2)
Un lugar en el tiempo
Por
Víctor Samitier
Es alumno del Máster de Crítica, Análisis Cinematográfico y Teoría del cine de Estudiodecine
“EL FUTURO YA ESTÁ AQUÍ, sólo que desigualmente repartido” William Gibson.
El crecimiento desenfrenado de arquitecturas estilizadas, agigantadas y veloces es la esencia del panorama futurista. Su objeto de estudio es el mañana, que se muestra desnudo ante nuestros ojos. Un sueño, una suposición. Pero no fue así como empezó.
La inauguración del movimiento futurista (en Italia con el manifiesto
de Marinetti, en 1908), marca el inicio de este tipo de representación, que
entra con fuerza en el cine de la mano del Dadaísmo y aún así respetando el
concepto de velocidad, agresividad y potencia que en el manifiesto se alababa.
Los cortometrajes de Fernand Léger, Man Ray o Làzlo Moholy-Nagy son el primer
intento de plasmar el futuro. En ellos, el concepto de espacio queda bastante
difuminado por la abstracción experimental, creando una experiencia sensorial
en el espectador, más que construyendo un espacio fílmico propiamente dicho.